Los Laberintos de la Vida

Los seres humanos somos energía pura que vibra a una velocidad indescriptible. Más allá de los átomos que componen nuestro organismo, somos todavía infinitas otras partículas de energía radiantes e invisibles, que siguen leyes, patrones y relaciones sobre las que no tenemos idea ni control sino que por el contrario, obedecen a su propio mandato. Eso somos. Infinitas partículas de energía vibrante y en constante cambio, a través de las cuales se expresa la Conciencia Universal.

Y nosotros como parte de nuestro planeta el cual rigen los mismos principios y leyes, se combinan, para manifestar la vida y la evolución de nuestro universo.

En este tiempo de cambio y transformación, desde lo pequeño a lo más grande, están sufriendo este cambio, que promueve evolución a otro nivel de la materia, la mente y el espíritu. Y cada ser en este planeta en su resonancia supraconciente comenzará a reconectar con todas estas nuevas vibraciones energéticas que traerán un nuevo conocimiento, una nueva sabiduría que será el nuevo paradigma que se instalará en este planeta, en este tiempo.

Y es lo que estamos viendo, es una precipitada transformación donde las fuerzas sutiles de la naturaleza (los elementos)están actuando dentro de los seres humanos como en la propia naturaleza del planeta, creando a través de esa alquimia ancestral de combinaciones donde los nuevos códigos de luz marcaran una nueva forma de ver la vida y de entenderla.

Mientras tanto todo frente a nosotros se presenta como un laberinto donde no sabemos qué camino tomar, cual es el sendero correcto, y tenemos que aventurar nuestros pasos, e ir creando nuestro propio camino como individuos y como humanidad unida hacia el propósito de este salto cuántico.

Entonces si así podemos ver y sentir como todo aquello que estaba y permanecía hoy se está transformando en algo nuevo, y en nuestro país Uruguay podemos percibir estos cambios en las nuevas formaciones de tormentas, ciclones, tornados, inundaciones, que cada 15 días que azotan con una tremenda saña sobre nuestras costas y territorio, deberíamos de tratar de acompañar el cambio, y de readaptarnos a lo que nuestra naturaleza nos está mostrando y enseñando….¿ y de qué manera?

Sabemos que la Anomalía del Atlántico Sur (como se conoce y donde se encuentra parte de Argentina, sur del Brasil y todo el Uruguay) hace a la región más vulnerable a radiaciones cósmicas “nocivas”, que pueden interferir en las telecomunicaciones, dañar equipos y ser perjudicial para la salud, por ejemplo la Estación Espacial Internacional cuando pasa sobre Uruguay y el cruce coincide con un momento de actividad solar alta, los astronautas deben refugiarse en la parte protegida del laboratorio orbital. Hay algunos que incluso protegen las cabinas en que duermen con bolsas rellenas de agua, ya que es un buen escudo contra la radiación. Es que nosotros estamos en una zona donde el campo magnético de la Tierra es débil, es decir que estamos en una zona donde las energías cósmicas penetran libremente si resistencia, es como un agujero.

Por lo tanto toda esa energía de cambio que se está recibiendo , en este lado del planeta entra sin filtros, de manera directa, y entonces decimos que estas energías nos están haciendo daño, nos enferman, nos afectan y afectan la naturaleza creando todo esa destrucción y mal. Si vemos como en las diferentes comparaciones con el resto del mundo, tenemos un índice de enfermedades cancerígenas alarmante, que el índice de suicidios es también impresionante, pero también vemos que a diferencia con esos países más evolucionados tecnológicamente, el nivel espiritual, esotérico y místico y metafísico de nuestra población es muy alto , sólo comparable con países que tienen culturas milenarias como la india, Asia etc. Una forma de entender y comprender es que debemos de investigar y meditar porque es que estas energías generan tanto daño en nuestros cuerpos físicos, mentales y emocionales, alterando nuestra armonía natural del ser. Tal vez la forma de vida, apurada sin tiempos, con poco orden, alimentándonos muy mal, y no tener un tiempo para meditar y reflexionar, nos está enfermando. Y en vez de aprovechar estas energías cósmicas de manera directa sin filtros que nos elevaría la frecuencia, de nuestro cuerpo físico, de nuestra mente y también de nuestra emociones , en cambio nos lleva a la enfermedad, al mal relacionamiento con uno y con la sociedad, al suicidio, al conflicto.

Por ello debemos de trabajar la meditación, la introspección y la observación de nuestra naturaleza que nos habla a cada momento llenándonos de sabiduría, salud y bienestar y recordemos que en tales circunstancias la oración y la intención, son el bien más alto.

 

En estas “tempestades” internas en el ser y externas en el planeta, nos están ayudando  a cambiar la vida, ya que  suele suceder que los seres humanos toman consciencia y hacen ajustes en su conducta y en su enfoque cuando vemos que se nos derrumba nuestro mundo; o sea que los cambios nos brindan mayor amor, mayor alineación con la compasión y permiten que la evolución no se detenga jamás.

 

NAMASTE

Richard Karlen

 

Febrero 2017

Escribir comentario

Comentarios: 1
  • #1

    Daniela (martes, 21 febrero 2017 08:07)

    Hermoso Richard gracias por compartir.