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La Danza Cosmica de las Polaridades

 

Han transcurrido…….años desde aquel bendito…..en que por primera vez nos reunimos llenos de esperanzada intención. Hoy como ayer, acercamos a vosotros nuestro fraterno abrazo de paz, con idéntica fuerza y renovado afán agradecido. Pretendemos reafirmar una vez más el compromiso responsable y hermanado que buscan afanosos sin abrigar deseos de logros materiales o egoístas, los hermanos de los grupos de Buena Voluntad Mundial, en todos los sectores de la convivencia humana en la faz de la Tierra. Y en estas palabras que aparecen subrayadas, se encuentran las causas que han de fabricar los efectos de la separación, del odio, de los enfrentamientos, la crueldad y la antipatía, las guerras, la confusión, la codicia y el afán por el bien ajeno, en una palabra, la total desaparición de la paz y del amor, que fuera el más maravilloso regalo que recibiéramos de nuestro Padre Celestial.

 

Y para intentar combatir el rencor y la miseria que esos estados generan, es que la Buena Voluntad se pone en acción en el Mundo entero; y no es una utopía, la podemos ver ahora mismo aquí, en nuestro entorno. La vemos en la esperanzadora alegría que brilla en los ojos de cada Hermano que hoy nos acompaña, en la inocente mirada del niño y en la pura manifestación de la naturaleza que nos da la bienvenida. Antes mencionamos las palabras “material y egoísta”….., sí, somos materia, somos “polvo de la tierra” que lo es nuestro cuerpo, el cual está vivificado por el aliento de vida que Dios sopló en nuestro rostro para que así nos convirtiésemos en un “alma viviente”, es decir una parte de Dios, habitando un cuerpo de carne. Somos pues, Almas Divinas, “imagen y semejanza” de nuestro Creador, viviendo en una humilde “cabaña material” construida con polvo de la Tierra, por el tiempo humano que Él lo considere conveniente. Ya no somos “polvo” solamente, por la Gracia de Dios, lo perecedero, lo cambiante y limitado, recibió el soplo de lo divino y de lo eterno, algo sagrado nos regala la individualidad y desde ese momento en adelante, deberemos comportarnos en acuerdo a nuestra condición de materia bendecida, con el don de la eternidad. Pero tendremos que esforzarnos por alcanzar a comprender que somos un individuo doble, que a partir de ese regalo somos “indivi-dualidad”. Y ahí nace nuestro ego, o sea, dotamos de vida a algo que no tiene, pero que comienza a tenerla en nuestra mente para crear la disculpa del por qué nos hemos separado de Dios y porque tenemos su “castigo”. ¿Cómo puede el Hijo e Dios, hecho a “imagen y semejanza” de su Padre, cometer pecado? El polvo de la tierra convertido en el ego, desea continuar reflejando el carácter inestable y egoísta del material del cual proviene, que es del plano molecular y atómico y tira de nosotros hacia abajo, hacia lo cambiante, lo limitado, a lo que se transforme, en tanto, la Voluntad Divina intenta señalarnos hacia arriba, el divino sendero del retorno a nuestro verdadero Hogar.

 

Lamentamos que el espacio limite la extensión de este interesante tema y logremos entender como el error del temor a un “castigo” imaginado, ha dado “vida” a algo, que no tiene existencia más allá del miedo y del error que originó su creación. Pero sólo tengamos presente esto: no luchemos contra la dualidad (léase ego) y procuremos abrir las puertas de nuestro ser interior, a la energía de Verdad Divina que contienen aquellas inigualables palabras Maestras de: “Amaos los unos a los otros”.Hagamos que la riqueza de esa frase, sea la fecunda sembradora de la Luz y del Amor, para que eso sea lo que despierte el florido jardín espiritual, que duerme en cada corazón humano.

 

Así sea.


 

Don Julio Camargo

El Camino de los Maestros

Autor del libro La Clarinada del Alma Tomo I y Tomo II


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En el nombre del Uno, representado por Todos.