El Árbol de la Vida símbolo de Unificación

(Richard Karlen)

 

Para entender el significado del árbol de la vida es necesario conectarse con el simbolismo que lo constituye. El árbol, está formado por nuestra esencia superior o naturaleza Espiritual, la corona nuestra, el follaje del árbol “mente universal (Dios)” que se une en su infinita sabiduría y entendimiento, reúne la energía y da forma en un nivel a lo que se manifestará la consciencia. Este follaje con sus ramas están unidas al tronco que es la experiencia, y el temple ganado en el desarrollo de la vida, que sustentará el equilibrio para poder sobrellevar el mensaje de su misión. Entendemos que las raíces deben de experimentar en nosotros el contacto con el origen , con la tierra, y con nuestra evolución en ella, pudiendo ser la base de conexión sólida entre la tierra y el cielo.

El significado del árbol de la vida es un sistema que nos permite evitar que se disperse en nosotros la actividad espiritual y se siga profundizando durante años, se aprende a sembrar semillas fértiles para saborear el fruto de su cosecha, adquiriendo el equilibrio y la armonía de los cristales sagrados en nuestro interior. De la semilla al tronco extiende sus ramas cuyo follaje forma la copa para captarla. Así el lenguaje nos reconecta con la Luz a través de las letras, las artes y nuestro propio verbo creador. La Sabiduría del corazón hace de esto un arte transformando la palabra en "lenguaje de las ramas" que manifiestan el esplendor de la comunicación dentro de la universalidad. El árbol es lo que representa, es nuestro sendero evolutivo del ser humano, expresando desde la raíz hasta las ramas pasando por el tronco, una compleja comunidad que asegura dentro y fuera del universo una conciencia unificadora.

El Hombre es comparado también a un árbol sobre el campo y es en el árbol donde los sabios delinean el mapa de ese micro-cosmos que es también el hombre donde todos sus potenciales son ubicados y ordenados.

Así como el Árbol absorbe la luz transformándola en savia y nutrientes así el hombre recibe la Luz -sustento a través de la cual la Providencia Divina nutre a toda la Creación con el bien de Dios.

Así como el ser humano siente que al brindarse a los demás, generara ese sentimiento unificador de amor-servicio, y que solo por el sendero del servicio dentro de la creación podrá encontrar la paz y la armonía que lo lleve a ese nivel de conciencia iluminada, como lo hace el árbol que sirve de abrigo y de sombra a todos aquellos que acuden a él, y el recibiendo todo del universo, porque él es uno con todos.

Y entendiendo la experiencia de la vida, comprendiendo que vivir significa: compartir, amar , servir y morir…porque el fin del Hombre es morir….Donde el hombre llega al fin a su frontera puede elevarse sobre los límites de la naturaleza y mediante la Fe abrir las aguas pasando por encima de la muerte "Porque tan fuerte como la muerte es el amor" Así la fuerza de amar es la gran iniciadora también del deseo en el hombre, amar es dar de sí y la fe, darse a sí mismo. Tengamos un momento de reflexión para escuchar la voz del Creador en nosotros.

Desde el crepúsculo hasta el amanecer, lo que cada día nos trae es un pedazo de cielo enviado a nosotros por el Creador. Ese pedazo de cielo nos recuerda que todos estamos bajo un mismo cielo, todos somos UNO y ya sea una bendición o un desafío, considéralo un obsequio divino que de alguna manera te guiará a una vida más plena al simplemente enfrentarlo. 

 

 

Namaste

Richard Karlen Marzo 2015

 

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